El sistema de pensiones de Costa Rica está diseñado para que las personas puedan contar con ingresos durante su jubilación. Para lograrlo, combina diferentes mecanismos de ahorro y financiamiento que trabajan de manera complementaria. Por eso se le conoce como un sistema multipilar.
Primer pilar: la pensión básica
El primer pilar corresponde a los regímenes de capitalización colectiva o de reparto. En este modelo, los aportes de los trabajadores activos, los patronos y el Estado se reúnen en un fondo común, con el cual se pagan las pensiones de quienes ya se encuentran jubilados.
Dentro de este pilar se encuentran el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), administrado por la Caja Costarricense de Seguro Social, así como los regímenes del Magisterio Nacional y del Poder Judicial.
Segundo pilar: la pensión complementaria obligatoria
Con la aprobación de la Ley de Protección al Trabajador, en el año 2000, nació el Sistema Complementario de Pensiones, basado en la capitalización individual.
En este pilar se ubican el Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP) y el Fondo de Capitalización Laboral (FCL). Cada trabajador posee una cuenta individual donde se registran los aportes correspondientes. Estos recursos son administrados e invertidos por las Operadoras de Pensiones para generar rendimientos y fortalecer el ahorro destinado a la jubilación.
Tercer pilar: el ahorro voluntario
El tercer pilar está conformado por los Planes Voluntarios de Pensión. Se trata de un ahorro adicional que cada persona puede realizar de manera voluntaria para complementar los ingresos que recibirá durante su retiro.
Al igual que en el segundo pilar, los recursos se depositan en una cuenta individual y son invertidos por la Operadora de Pensiones, con el objetivo de generar rendimientos y aumentar el capital acumulado para el futuro.
Tres pilares que se complementan
La combinación de estos tres pilares busca brindar una mayor seguridad económica durante la jubilación. Mientras el primer pilar proporciona una pensión básica, el segundo la complementa mediante el ahorro obligatorio y el tercero permite fortalecer aún más los ingresos durante el retiro con un ahorro voluntario.
Planificar desde hoy y aprovechar las oportunidades que ofrece cada uno de estos pilares es una de las mejores decisiones para construir un retiro con mayor tranquilidad y bienestar.